"Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás. Reparte a siete, y aun a ocho; porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra".

(Salomón Jedidías ben David, Qohelet 11:1, 2).
Mostrando entradas con la etiqueta esencialismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta esencialismo. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de junio de 2011

ACERCA DE LA DIVINIDAD

ACERCA DE LA DIVINIDAD

El presente trabajo está basado en las notas que el hermano Luis Ubirajara Pereira de
Oliveira, de Curitiba, tomó de una ministración del autor en la Gávea, Río de Janeiro, Brasil, el
día 25 de Agosto de 1984, durante una reunión de obreros cristianos. Compleméntase con
extractos de una carta dirigida a los hermanos en Curitiba.
Antes de leer este trabajo, se aconseja invocar sinceramente el Nombre del Señor Jesús, y
que se lea orando en el Espíritu.

ACERCA DE LA DIVINIDAD
- Revelación - Expresión.- Discernimiento - Nomenclatura - Ser - Esencia - Naturaleza - Tras
cendencia - Inmanencia - Subsistencia - Persona - Unidad - Trinidad - Verbo - Encarnación - C
onfesión.

REVELACIÓN

Dios es conocido por revelación.
Mateo 11:27: El Padre revelado gracias al Hijo.
Mateo 16:15-17: El Hijo revelado gracias al Padre.
Juan 6:45: Enseñados por Dios.
1 Corintios 2:10-14: Conociendo lo profundo de Dios por el Espíritu.
Gálatas 1:16: El Hijo revelado a Pablo.
Efesios 1:17: Espíritu de sabiduría y de revelación.
Basten estas citas para comprender que no es suficiente la mera mente humana del hombre
natural para conocer a Dios en Jesucristo. Se hace necesaria la revelación divina. El guiarnos a
toda verdad es trabajo del Espíritu Santo (Juan 14:26). Las meras imaginaciones de la mente
natural representan un entendimiento superficial; y habiendo variedad de mentalidades y de
entendimientos superficiales, surgen diversas escuelas que provocan división.

EXPRESIÓN

Miremos no tan solamente al contenido sino también a su rótulo.
2 Timoteo 1:13: Reteniendo la forma de las sanas palabras.
2 Corintios 1:13: No escribiendo otra cosa de lo que se lee. .
Es también necesario, al hablar del Señor, usar las palabras apropiadas y en su correcto
significado. Conociendo el significado de las palabras, podemos atender a lo que es propio o
impropio de lo que se dice del Señor.
1 Corintios 2:13: Hablando lo revelado con palabras enseñadas por el Espíritu.
El contenido debe ser la correcta revelación, y el rótulo debe ser la expresión apropiada de las palabras que expresan con exactitud la revelación.
Una persona puede tener la correcta revelación de Dios, pero quedarse corto al expresarla.
Otro, por el contrario, puede repetir mentalmente una fórmula correcta, pero estar privado del
Espíritu y de la realidad detrás de las palabras, careciendo de revelación. Lo perfecto es correcta
revelación junto con la correcta expresión de ella. También se da el caso que una misma palabra
puede tener diversos significados para diferentes personas. Tan sólo la revelación gracias a la
enseñanza del Espíritu Santo nos permite discernir el verdadero significado de las palabras y el
verdadero contenido.

DISCERNIMIENTO

Cada espíritu es conocido por su confesión.
El Espíritu Santo se caracteriza por Su correcta confesión del Cristo. De la misma manera, el
espíritu de anticristo se caracteriza por su confesión equivocada acerca del Cristo.
l Juan 4:1-3: Probando los espíritus.
2 Juan 7-9: El engañador.
La serpiente, con el fin ulterior de sustituir a Dios por sí mismo, procura presentar a otro Jesús.
Cuando Satanás no logra quitar del corazón del creyente el amor a Jesús, entonces por medio
de espíritus de error intenta hacerle amar a un Jesús cambiado, diferente e inefectivo. Por eso
debemos detenernos a considerar el contenido de la nomenclatura de palabras que
comúnmente se aplican a Dios.
2 Corintios 11:4: Hay quienes anuncian a otro Jesús, otro espíritu y otro evangelio (Gá. 1:7-9).

NOMENCLATURA

Existe, pues, una serie de palabras que se utilizan comúnmente aplicadas a Dios. Deberíamos
conocer el significado de ellas antes de aplicarlas; también para conocer si lo que se dice de
Dios es apropiado o no.
Por ejemplo, dícese de Dios que es un ser, que posee la naturaleza divina, que subsiste y que
es tres Personas, es decir, una trinidad. etc., etc.
Investiguemos, pues, qué se quiere decir con:
Ser - Esencia - Naturaleza - Subsistencia - Persona - Unidad - Trinidad - Verbo - Encarnación.
Si conocemos las palabras, sabremos por revelación si expresan adecuadamente la verdad.

SER

Ser es todo lo que es, "el ente en cuanto tal", todo cuanto existe o puede existir (lo posible es
en cuanto es posible).
Ser es lo mínimo que se puede decir de algo y de todo:
Aquello es, tiene ser, es un ser.
Todo es. Por lo tanto: Dios es, así que es Un Ser.
Pero al igual que Dios, cualquiera otra cosa es también un ser, aunque no de la misma
manera. Decir que Dios es Un Ser es verdad, pero no toda la verdad. ¿Qué clase de ser es Dios?
Aquí arribamos a1 asunto de esencia y naturaleza.

ESENCIA

La palabra esencia en el griego es "ousia", oυσια.
La palabra "ousia" también se traduce: "substancia", en el mismo sentido de esencia.
Esencia o substancia (ousia) es lo que constituye a un ser.
Esencia es todo aquello que hace que algo sea.
Dios Es. Existe, por lo tanto la Esencia Divina es lo que Dios es, y la cual Dios es.
En Esencia o Substancia (ousia), Dios es Uno solo.
Existe Una Sola Esencia Divina.
El Padre, el Hijo y El Espíritu Santo participan de la Misma Esencia y son Esa Misma Esencia
Única, siendo por lo tanto Un Solo y Único Dios en Esencia.
La esencia divina es lo propio de Dios y que es incomunicable a otros seres.

NATURALEZA

La palabra naturaleza en el griego es "fisis", φύσις.
Se usa, por ejemplo, en los siguientes versículos:
Génesis 1:12: Hierba que da semilla según su naturaleza.
Romanos 2:14: Los gentiles por naturaleza hacen lo que es de la ley.
Romanos 11:24: Olivo silvestre por naturaleza.
Gálatas 4:8: Los que por naturaleza no son dioses.
Efesios 2:3: Por naturaleza hijos de ira.
Santiago 3:7: Naturaleza humana y naturaleza de bestias, aves, serpientes.
2 Pedro 1:4: Participantes de la naturaleza divina.
Judas 10: Cosas que conocen por naturaleza.
"Naturaleza" no se refiere meramente al ser, sino más bien a un modo particular de ser.
La palabra "ser" se aplica a todo cuanto es, sin embargo, no todos los seres son iguales, sino
que difieren unos de otros en su modo de ser, es decir, en su naturaleza. Todo cuanto existe es un ser, pero existen multitud de seres diferentes entre sí por naturaleza.
Dios es un ser, pero existe de modo diferente a una planta, a un animal, o a un hombre, que
también son seres, pero que existen en una naturaleza diferente.
Los seres todos en general se diferencian, pues, entre sí por su modo particular de ser, es
decir, por su naturaleza.
Vimos, por ejemplo, que las Escrituras nos hablan de:
– naturaleza Divina (2 Ped. 1:4)
– naturaleza humana (Stg. 3:7)
– naturaleza angélica (Jd. 6,7)
– naturaleza animal (Stg. 3:7)
– naturaleza vegetal (Gé. 1:12; Ro. 11:24)
– natural mineral (Gá.4:8) (dioses de piedra o metal).
Todos estos son igualmente seres, pero difieren por naturaleza.
La Naturaleza Divina es el modo particular del Ser Divino. Es aquello que caracteriza al ser
divino y lo diferencia de los demás seres. Difiere de los demás en esencia y forma.
La Naturaleza Divina es Una Sola, y es aquello que hace que el carácter de Dios sea como es.
Dios es Uno Sólo por esencia y por naturaleza, pues el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo
tienen y son la Misma Esencia y la Misma Naturaleza.
Naturaleza divina se diferencia de esencia divina en que la esencia es incomunicable, en
cambio la naturaleza sí es comunicable para hacernos semejantes a Él.
Ahora bien, los creyentes en Cristo, al recibir a Dios en su espíritu son regenerados y hechos
hijos de Dios, unidos al Señor en espíritu, llegando a ser uno con Él, por lo tanto, por Su vida en
nosotros, llegamos a ser también participantes de la naturaleza divina (cfr. 2 Pe. 1:4). La diferencia entre Dios y nosotros, es que Dios tiene el ser, la esencia y la naturaleza de Sí Mismo;
en cambio nosotros los regenerados lo recibimos todo de Él.
Dios es Uno Solo por esencia y naturaleza, pues la Esencia y la Naturaleza Divina son también
una sola: la esencia es omnipotente, omnisciente, omnipresente, perfecta; y la naturaleza, bella,
santa, justa, bondadosa, amorosa; y el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo tienen la misma
esencia y la misma naturaleza. También la misma substancia, "ousia", es decir, la misma
esencia, siendo Un Solo Ser Divino, trascendente, es decir, totalmente diferente de la
creación; pero también inmanente, es decir, que sostiene y sustenta en Sí toda creación
[Hchs. 17:28; He. l:1-3; Col. 1:16,17].

TRASCENDENCIA

Debemos reconocer la trascendencia divina, pues Dios es el Creador y no la creación. Dios es:
– anterior .......... (Col. 1:17)
– superior .......... ( Ef. 4:6), y
– ulterior a la creación (Ro. ll:36).
(Ulterior en el sentido de ser el fin y el sentido de la creación)
La suma de todas las cosas no es Dios, aunque el todo subsiste en Dios. Dios está más allá
del todo, y es trascendente.

INMANENCIA

Aunque verdaderamente Dios es trascendente y está más allá de todas las cosas, no
obstante, también, Dios está inmanente en todas las cosas, pues todo recibe su ser de Él, quien
lo crea de la nada, y lo sostiene, Así que Dios está sobre todos, por todos y en todos (Ef. 4:11;
Ro. l1:36).
Hechos 17:28: En Él vivimos, nos movemos y somos.
Hebreos 1:1-3: Sustenta todas las cosas con la palabra de Su Poder.
Colosenses 1:16,17: En Él fue creado todo y en Él todo subsiste.
Efesios 4:6: Por todos y en todos.
Romanos l1:36: De Él, por Él y para Él son todas las cosas.
Los panteístas, aquellos que dicen que Dios es la suma de todas las cosas, confunden a Dios
con el todo, y al negar la trascendencia divina, son en verdad ateos, aunque hablan de Dios.
Acontece a los panteístas lo de Romanos 1:21-23, que cambian la gloria del Dios incorruptible,
por la de las cosas corruptibles. El panteísmo es, pues, un ateísmo disfrazado.
Dios es Un Solo Ser Divino con Una Sola Esencia Divina y Una Sola Naturaleza Divina, pero
que al encarnarse llegó a participar en cuanto Hijo también de otra naturaleza distinta, la
naturaleza humana.
Jesucristo tiene, pues, dos naturalezas: la divina (en cuanto Verbo de Dios lleno de la Plenitud
del Padre), y también tiene la humana (en cuanto se encarnó):
– en el tiempo y el espacio,
– en nuestro planeta Tierra, y
– en nuestra historia.
Semejante a nosotros cual hombre en todo, con espíritu humano, alma humana y cuerpo
humano, pero sin pecado.

SUBSISTENCIA

La palabra subsistencia en el griego es "hipóstasis" (_πόστασις).
Cuando hablamos del ser, comprendemos en general a todo cuanto es. Y cuando hablamos
de esencia nos referimos a aquello que hace que el ser sea como es.
Igualmente, cuando nos referimos a naturaleza estamos hablando de un modo del ser. Todas
estas palabras son generales; es decir, que se aplican en general a varios seres. Pero cuando
decimos que un ser de determinada naturaleza subsiste, nos estamos refiriendo a un ser
específico, particular y determinado; individualizado. Decir: -el ser humano, es algo general.
Decir: -la naturaleza humana, igualmente es algo generalizado. Pero cuando decimos: -un ser
de naturaleza humana subsiste en un hombre particular, entonces es una hipóstasis
específica.
Subsistencia implica, pues. individualidad.
Un ser específico, una cosa específica individual, es una subsistencia, una hipóstasis.
Ser se aplica a todos, pero subsistencia se aplica a cada uno particularmente. Por ejemplo,
tanto decir el ser y la naturaleza caninas, se aplica a todos los perros; pero subsisten en cada
perro específicamente.
Subsistencia o hipóstasis es, pues, el ser de una naturaleza específica individualizado
distintivamente. Ejemplo, este pájaro; aquel ángel, este ser, aquel ser. Cada uno de ellos es una
subsistencia del ser, es decir, una hipóstasis.
Ahora bien, según Hebreos 1:3, Jesucristo, el Hijo de Dios, es la imagen misma de la
Hipóstasis del Padre; el Carácter expreso, o la exacta representación de la Subsistencia del
Padre.
El verso implica que en la Divinidad, el Padre subsiste, y la Imagen expresa de Su Hipóstasis
es el Hijo. Dios es Un Solo Ser de Una Misma Esencia de Naturaleza Divina que subsiste como
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo.
Cierto ¡Dios es Uno! ¿pero, cómo es Dios? Jesucristo, el Hijo de Dios, nos ha revelado al Padre.
El Espíritu Santo ha glorificado al Hijo, y Dios se nos ha dado por el Espíritu Santo.
El Mismo y Único Ser Divino
– subsiste en el Padre,
– subsiste en el Hijo,
– subsiste en el Espíritu Santo.
La Misma y Única Esencia Divina
– subsiste en el Padre,
– subsiste en el Hijo,
– subsiste en el Espíritu Santo.
La Misma y Única Naturaleza Divina
– subsiste en el Padre,
– subsiste en el Hijo,
– subsiste en el Espíritu Santo.
Sin embargo, en el Mismo y Único Ser de Esencia y Naturaleza Divina, el Padre subsiste
como el engendrador del Verbo, quien es Su Sabiduría eterna engendrada inmanentemente
(Prov. 8:23-31).
También subsiste el Padre como el que exhala con el Hijo al Espíritu, quien procede (Jn.
15:26).
En cambio, el Verbo, también en el Mismo y Único Ser de Esencia y Naturaleza Divina en Sí,
subsiste como la Sabiduría engendrada y como el Resplandor de Su gloria, como la Imagen
del Invisible (Prov. 8:23-31; Jn. 1:13,18; He. 1:1-3; Col. 1:15).
Dios subsiste invisible en el Padre (Jn. 1:18; Col. 1:15), mas, el Mismo Dios subsiste revelado
en el Hijo (ídem).
Por Su parte, Dios, el Espíritu Santo, subsiste como procedente [Jn. 15:26].
Dios, el Único Ser de Esencia y Naturaleza Divina en Sí, cual Engendrador del Verbo, quien
es Sabiduría y Poder, y cual Exhalador del Espíritu, que es Amor y Don, subsiste como el
Padre.
Este mismísimo Dios, mas cual Imagen del Invisible, Unigénito y resplandor de gloria,
subsiste como el Verbo.
Y este Mismísimo Dios, cual Amor común del Padre y el Hijo y Don Procedente del Padre y
del Hijo y compartido, subsiste como el Espíritu Santo.
Pero como Dios es Uno Solo cual Ser, y por ser Una Sola la Esencia y Una la Naturaleza
Divina, entonces:
– donde está el Padre, está el Verbo y el Espíritu;
– donde está el Verbo está el Padre y el Espíritu; y
– donde está el Espíritu, está el Padre y el Verbo.
Pues Dios es Uno Solo e Inseparable.
No obstante, no debemos confundir la Subsistencia del Padre con la del Engendrado, ni con la
del Exhalado.
Pues el Padre no es Unigénito, mas el Verbo por quien se revela, sí.
El Padre no procede, mas el Espíritu por quien se da, sí.
Cada Uno subsiste de una manera propia y eterna.
A pesar de todo, el Mismo Dios que engendra es Revelado; el Mismo Dios que exhala es Don
procedente; porque el Ser Divino es Uno Solo, la Divina Esencia Una Sola y la naturaleza divina, una.
Es la misma Esencia la que engendra y exhala, es engendrado y resplandece y se da.
Cuando vino el Hijo, el Padre vino con Él (Is. 9:6; Jn. 14:6), y el Espíritu también (Lc. 1:35; Hch.
10:38).
Ahora que está con nosotros el Espíritu Santo, en Él tenemos también al Padre y al Hijo (Jn.
14:16-26; 2 Co. 3:17).

PERSONA

La palabra persona en el griego es "prósopon" (πρόσωπov).
Persona es una subsistencia o hipóstasis racional cvonsciente de sí.
Un ser de naturaleza tal que subsiste individualmente en forma racional, de modo que es
consciente de sí mismo, es decir, de su propio "yo", y consciente de ser distinto de otro con el
que se relaciona, ese tal ser es una persona. Persona es la clase más elevada de ser.
La persona es un "yo", y dice "yo".
Todas las cosas son seres ; pero solamente los seres racionales son personas. Ahora bien,
hay diversas clases de personas:
– clase divina: El Padre, el Verbo, el Espíritu Santo.
– clase humana: hombres y mujeres, espíritus humanos.
– clase angélica: serafines, querubines, arcángeles, ángeles; demonios y espíritus en sus
diversas categorías.
El Título divino "Padre" se aplica fundamentalmente a Aquella Persona Divina que dice:
– "YO te he engendrado hoy".
– "YO seré a Él Padre, y ÉL ME será a MÍ, Hijo" (He. 1:5).Tal "YO" y tal "MÍ" es la Persona Divina del Padre celestial.
Aquel a quien el Padre dice: TE he engendrado, es la Persona del Hijo.
Ahora bien, el Hijo de Dios, el Verbo de Dios encarnado dice así: "Ahora, pues, Padre,
glorificame tú al lado tuyo con aquella gloria que yo estaba teniendo al lado tuyo antes que el
mundo fuese" (Jn. 17:5).
"... como tú, oh Padre en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros" (Jn. 17:21).
Aquel TÚ a Quien ora el Hijo es la Persona Divina del Padre Celestial.
Aquel YO y aquel MÍ que ora al Padre es la Persona Divino-Humana del Hijo, que es el
Verbo encarnado.
Aquel Nosotros de Jn. 17:21 es pronombre personal de número plural y se refiere a las
Personas del Padre y el Hijo.
Yo, tú, él, nosotros, son pronombres personales usados por y para personas.
No debemos confundir al Hijo simplemente con un mero hombre que ora.
Quien ora es Jesucristo, el Verbo de Naturaleza Divina, que se encarnó tomando también
naturaleza humana.
Por lo tanto, el Hijo es Una Sola Persona Teo-antrópica, es decir, con dos naturalezas, la
Divina y la humana.
El YO que ora al Padre es la Persona Divino-humana, no solamente el hombre, pues habla de
la gloria compartida con el Padre antes que el mundo fuese; la cual gloria no puede referirse a su
naturaleza humana, pues ella tuvo inicio en el vientre de la Virgen María; sino que se refiere sólo
a la gloria de la Naturaleza Divina del Verbo Eterno coexistente con el Padre.
Ahora, a partir de la Ascensión del Señor, aquella gloria fue asumida también por su
humanidad, glorificándonos así.
El Verbo, Imagen del Invisible, Resplandor de Su gloria, es un "Él" y un "Quien" personal a
través de cuya Persona Divina, la Persona también Divina del Padre, lo hizo todo (Jn. 1:1-3; Col.
1:15; He. 1:1-3).
El Espíritu Santo, que subsiste como procedente del Padre y del Hijo en la Esencia Divina, se
revela igualmente como Persona.
En primer lugar, un espíritu es una persona.
En segundo lugar, una persona se puede contristar; no así una cosa o fuerza, o simple viento.
El Espíritu Santo se contrista cual persona (Ef. 4:30), por lo cual no se debe blasfemar al
Espíritu Santo (Mr. 3:29; Lc. 12:10; Mt. 12:31,32).
En tercer lugar, el Espíritu Santo habla cono Persona; como cuando dijo: "... apartadme a
Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado" (Hch. 13:2).
Mas cuán maravilloso es este Espíritu hoy que contiene en Sí toda la plenitud del Padre, y al
Hijo con toda su victoria y glorificación humana.
Recibiendo al cual Espíritu, lo recibimos Todo (Jn. 14:18-26; 16:13: Mt. 10:20; Espíritu del
Padre. Gá. 4:6 Espíritu del Hijo).

UNIDAD

El Uno que es Dios.
El versículo básico del Monoteísmo es Deuteronomio 6:4.
El hebreo léase de derecha a izquierda:
____ _____ ______ ____ _____ ___
transliterado de izquierda a derecha sería:
Shema Israel Yahveh Elohenú Yahveh ejad.Traducido al español:
Oye Israel, Yahveh Nuestro Díos, Yahveh Uno.
La palabra aquí traducida "Uno" es "Ejad" (___).
En hebreo, unidad en sentido absoluto, se dice "Yahad" (___), como es usado en Jueces 11:34
al referirse a la única hija de Jefté.
Sin embargo, Uno, en sentido colectivo, como en el caso del pueblo ser "uno" (Jueces 20:8), o
en el caso de Adán y Eva ser "uno" o una sola carne (Gé. 2:24), se usa "ejad", (___). Siempre al
referirse a que Dios es "Uno", se usa el término "ejad" (___), "uno" en sentido que admite
pluralidad; y no se usa el termino "Yahad" (___), que implica unidad absoluta.

TRINIDAD

Tal palabra "Trinidad", como otras, tampoco se encuentra en la Biblia. Fue usada por primera
vez en el registro histórico en griego "trias" (Τριας) (Tríada) por Teófilo de Antioquía, año 180 d.C., en su
libro a Autólico. En el siguiente siglo, la usó Tertuliano, traduciéndola por primera vez al latín.
La misma palabra "Trinidad" ha sido sin embargo usada por distintas escuelas a lo largo de la
historia y con diverso contenido.
Atanasio, Arrio y Sabelio usaron la palabra Trinidad, pero sólo Atanasio tenía la revelación
correcta de la Divinidad. Arrio negaba la Divinidad del Verbo, y Sabelio era unicista; no obstante,
Arrio y Sabelio también usaban la palabra Trinidad al referirse al Padre, al Hijo y al Espíritu
Santo. Otros como Ireneo y Novaciano tuvieron y expusieron más correctamente la revelación
de la Divinidad al igual que Atanasio, sin embargo, no usaron la palabra
Trinidad. El principal problema no está en usar o no usar la palabra Trinidad, sino en ver si la
revelación acerca de la Divinidad es verdadera y está expresada correctamente o no.
Un cardenal católico y un pseudo apóstol mormón pueden usar la misma palabra Trinidad,
pero su entendimiento es muy diferente. Igualmente un testigo ruselista y un unicista "sólo
Jesús" pueden negarse los dos juntos a usar tal palabra, pero eso no quiere decir que estén de
acuerdo cuando niegan la Trinidad. El ruselista es arriano, y el unicista "sólo Jesús" es
sabelianista; el cardenal es atanasiano, y el mormón es triteísta.
Uno de los puntos claves que señala la diferencia fundamental entre la verdad y el error está
en la consideración del Verbo de Dios.

VERBO

La palabra "Verbo" es la traducción de la palabra griega "Logos" (λόγoς).
Tal palabra no fue inventada por el apóstol Juan, sino que ya existía en el ambiente
greco-palestino-romano. El Espíritu Santo llevó a Juan a usar esta palabra en referencia a
Jesús.
La palabra "logos" comenzó a ser usada cerca de cinco siglos antes de Cristo por el filósofo
Heráclito de Efeso; la usó también Platón, igualmente la escuela de los epicúreos y la de los
estoicos. Entre los judíos la usó Filón, filósofo contemporáneo de Cristo.
En la palabra "Verbo" o " Logos" están implícitos los siguientes significados:
Mente - Razón - Sabiduría - Concepto - Expresión - Palabra - Tratado - Poder sustentatriz.
Dios, que es Omnisciente, lo conoce todo, y aun a Sí Mismo. Al conocer engendra Su
Sabiduría o Verbo inmanentemente y sin principio, pues Él siempre se conoció y a todo
eternamente. Por lo tanto, la imagen que Él tiene de Si ante Sí es Igual a Sí y le acompaña
siendo Su Verbo, Uno con Él, y con el que se conoce, se pronuncia y se revela: "Yo soy el que
soy". También crea.
Proverbios 8:22-31 equiparado con Juan 1:1,2,l8, Colosenses 1:15, 2 Corintios 4:4 y Hebreos 1:1-3 nos muestran al Verbo Sabiduría,
Expresión, Palabra y Poder sustentatriz,
Juan 1:1,2 nos declara equilibradamente que:
– El Verbo era Dios y
– El Verbo estaba con Dios.
Debemos tener en cuenta las dos declaraciones para no caer en ningún extremo. Si sólo
decimos que el Verbo estaba con Dios, podemos ir al extremo arriano de los ruselistas de hoy
que niegan la Divinidad del Verbo.
Si sólo decimos que el Verbo es Dios, pero desconocemos la coexistencia del Verbo con Dios
según está revelada, podemos caer en el otro extremo, el unicista, que no distingue al Padre del
Unigénito, del Unigénito del Padre.
Debemos recordar que el Padre subsiste como el Dios Engendrador Invisible; en cambio el
Verbo subsiste como el Dios Unigénito y Revelado, la Imagen del Invisible y el Resplandor de Su
gloria, por lo cual Jesús habla (Jn. 17:5) de la gloria que tuvo con el Padre antes que el mundo
fuese, pidiendo ahora también como hombre, ser glorificado con aquella misma gloria.
Filipenses 2:6 nos habla del Hijo como siendo en forma de Dios e igual a Dios. Por Aquel
Verbo se revelaba Yahveh en forma teofánica en el Antiguo Testamento, identificándose como
Yahveh mismo, el Ángel de Yahveh, el Ángel de Su Faz y el Ángel del Pacto.
Génesis 31:11-13; 48:15,16
Éxodo 31:1-14
Jueces 2:1-5
Isaías 63:8,9
Miqueas 5:2
Zacarías 2:10,11
Malaquías 3:1
Tal Roca que seguía a Israel era Cristo (1 Co. 10:4).

ENCARNACIÓN

Fue aquel Verbo Divino quien se hizo carne.
La misma Persona Divina del Verbo llegó a ser además también humana.
Una sola Persona, mas con dos naturalezas perfectas, la Divina y la humana.
Y en esta Persona Divino-Humana del Hijo moró y se manifestó la Persona Divina del Padre
Celestial (Jn. 17:10,11)
Jesús de Nazaret fue además Ungido por el Espíritu Santo (Hch. 10:38).
En cuanto Verbo, Jesús es omnipotente, omnisciente, omnipresente, a causa de Su Divinidad;
pero cuando el Verbo se despojó, se humilló, se hizo hombre, entonces cual ese hombre Jesús
llegó a ser menor que el Padre a causa de su humanidad.
Su nacimiento fue virginal (Gé. 3:15; Is. 7:14; Mt. 1:18; Lc. 1:30-38).
– El Verbo, pues, se hizo carne (Jn. 1:14).
– Tomó forma de siervo, semejante a los hombres en condición de hombre (Flp. 2:6).
– Como hombre creció en estatura, sabiduría y gracia (Lc. 2:52).
– Aprendió la obediencia por el sufrimiento y fue perfeccionado (He. 5:8,9).
– Tentado en todo conforme nuestra semejanza pero sin pecado (He. 4:15).
– Murió por nuestros pecados (1 Co. 15:3).
– Resucitó corporalmente (Idem; Jn. 2:10; Lc. 24:36-43).
– Ascendió corporalmente (Hch. 1:9; Mr. 16:19).
– Fue hecho Señor y Cristo (Hch. 2:37), como Señor: Amo y Dueño; como Cristo: Mesías,
Ungido para llevar adelante la economía de Díos.
– Volverá como se fue, en gloría y majestad (Hch. 1:11; Mt. 24:30).
– Mientras tanto intercede por nosotros como Sumo Sacerdote según el orden de
Melquisedec, único mediador, Jesucristo hombre (He. 7:21; 1 Ti. 2:5).
– Como anticipo del Reino nos dio Su Espíritu vivificante, que contiene toda la Divinidad, y toda
la victoria y glorificación de la humanidad (1 Co. 15:45).

CONFESIÓN

1 Juan 2:2,23. El mentiroso niega que Jesús es el Cristo, niega al Padre y al Hijo; quien niega
al Hijo tampoco tiene al Padre. Quien confiesa al Hijo tiene también al Padre.
¿Es posible aun hablando de Jesús negar al Hijo? ¿Cómo?
Cuando se habla del Padre como Hijo, en vez del Padre y el Hijo.
La verdad es que la Persona Divina del Padre mora, se revela, obra y habla a través de la
Persona Divino-humana del Hijo. Jesucristo, la Persona Divino-humana del Hijo, el Verbo
encarnado, es Dios en cuanto Verbo y lleno del Padre que está con Él, de la misma substancia
que el Padre, de la misma esencia divina, mas subsistiendo como Unigénito, Verbo que es
Imagen de Dios, Expresión y Revelación.
Este mismo Verbo Divino está con el Padre, cual Su Sabiduría (Prov. 8), y como Su resplandor
(He. l:1-3). Este Verbo Divino que coexiste con el Padre, fue Aquel que se encarnó como la
Persona Divino-humana llamada Jesucristo. Entonces el Hombre Jesús, aunque es hombre
verdadero, sin embargo es también la misma Persona del Verbo Divino, que se encarnó cual hombre semejante a nosotros en todo, pero sin pecado.
Si alguien sutilmente habla de que el mediador que está a la diestra del Padre es meramente
un tabernáculo humano, está negando la Divinidad del Hijo. Cierto es que la Persona del
Mediador a la diestra de la Persona del Padre es Jesucristo hombre; pero también es cierto que
Aquel Hombre es el Verbo encarnado. Sí, es el Verbo Divino hecho hombre intercediendo. Así,
pues, la Persona del Hijo llamada Jesucristo, es Dios en cuanto Verbo Divino coexistente con el
Padre, y es también hombre en cuanto se encarnó. No se trata solamente de un tabernáculo.
Aquel que habla del Hijo como si fuese solamente un tabernáculo del Padre, niega al
Hijo, pues Jesucristo no solamente es un tabernáculo humano, sino que también es el Verbo
Divino coexistente con el Padre y encarnado. Jesús, el Verbo encarnado, verdaderamente es un
tabernáculo humano, pero no solamente Él es humano, sino que también Él es Divino, puesto
que compartía con el Padre la gloria antes de la fundación del mundo (Jn. 17:5).
Jesús es mediador en cuanto hombre; mas ese hombre no es solamente un tabernáculo.
Tenemos entonces que Aquel Hombre Jesús, mediador a la diestra del Padre, es la Persona
Divino-humana del Verbo coexistente con Dios y encarnado.
Si alguien no reconoce que el Verbo Divino coexistió con Dios compartiendo la gloria con el
Padre antes de la fundación del mundo (Jn. 1:1,2; 17:5), entonces ese tal está negando al Hijo.
Aquel que niega la coexistencia del Verbo con el Padre antes de la fundación del mundo, niega
al Hijo, y está bajo la operación del espíritu de anticristo. Aquel que divide en dos personas a la
Persona única Teoantrópica del Hijo, ese no confiesa que el mismo Jesús es también el Cristo;
por lo tanto es mentiroso. Aquel que no reconoce la Divinidad del Verbo coexistente con el Padre
en la Persona Divino–Humana del mediador Jesucristo hombre a la diestra de Dios Padre,
entonces niega la Divinidad del Hijo. El que no honra al Hijo como al Padre, no honra tampoco al
Padre (Jn. 5:23).
El que niega al Hijo tampoco tiene al Padre.

Estas notas de trabajo fueron revisadas por el autor en marzo de 1985. De la
ministración, el complemento epistolar y la revisión se responsabilizó la misma persona
del autor.

sábado, 18 de junio de 2011

TESTIMONIO ESENCIALISTA



AFORISMOS Y REFLEXIONES
Primer cuaderno:
TESTIMONIO
ESENCIALISTA

TESTIMONIO DE LA ESENCIA DIVINA A LA EXISTENCIA CREADA
LA CEGUERA VOLUNTARIA DEL EXISTENCIALISMO
CARENCIAS DEL EXISTENCIALISMO


Encomendado en Tus manos, Señor,
para que lo disipes o lo bendigas.
Estaré satisfecho cualquiera sea Tu voluntad.
En gratitud a Dios,
y para todos los hombres.
TESTIMONIO ESENCIALISTA
Comienzo.
Un pensamiento.
Hojas de higuera.
Propósito.
Evidencia.
Propósito de la libertad.
Gloria.
Servicio.
El permiso.
Gracia.
Angustia.
Intento.
Cualidad.
Disposición de la estructura funcional.
Legitimidad.
La Naturaleza de la Esencia Divina como ley.
La respiración del Ser eterno.
Origen y propósito.
La honestidad.
El Derecho.
El absurdo.
El valor.
Fundamento del derecho.
Propósito de la necesidad.
Lo religioso.
Hacia el Satisfactor.
El deber.
Matrimonio.
Concesión.
Retribución.
Reflejo.
Contrato.
Angustia, confusión y vergüenza.
Oportunidad.
Validez.
Incapacidad.
Prueba.
La prudencia y la locura.
La sabiduría.
Veredicto.
La espada del querubín.
Ceguera.
Responsabilidad.
Amén.
Semejanza.


TESTIMONIO ESENCIALISTA
1
Comienzo
Quisiera escribir un libro de sentimientos y pensamientos, de pensamientos y sentimientos; un libro normal,
así como venga; que la vida le dé el cuerpo, que la vida le dé el orden. Yo sé que muchas veces querré
justificarme; otras veces, quizás, en la gran misericordia del Dios en quien yo creo, el Dios único, otras veces,
quizá, seré sincero y fiel. ¡Cómo me gustaría encontrarme completamente limpio! ¡Señor, ten misericordia de
mí!
2
Un pensamiento
Pienso que a algunos no les gusta la idea de meter a Dios en esto. Claro está, seguramente aún no le
conocen. Otros más osados, con una osadía alimentada en la ignorancia, generalmente "científicos" del
pensamiento, "estudiosos" de las formas de la vida, "filósofos", "psicólogos", "psiquiatras", "sociólogos",
"peritos", gente que pareciera sabia, hermanos hombres más osados, luchan y combaten y declaran sobre
aquello a lo que no han podido llegar; declaraciones violentas, con aire de superioridad y autosuficiencia. Y,
¿qué es todo esto? pienso yo, ¡paranoia!, huyendo de lo que persiguen. Creo que ellos mismo le llamaron
"mecanismos de defensa"; como Adam que se vistió con hojas de higuera. Pero, hermanos hombres amados,
perdónenme; no quiero hablar en tono hiriente; a la verdad que siento amor por vosotros. ¿Sería posible que
un serzuelo como yo tuviera que daros un fuetazo? Y pienso que sé que luce como que me escondo en
ilusiones y fantásticas grandezas; pudiera ser, pudiera ser; pero siento cariño por vosotros, hermanos
humanos, hijos, hijitos míos, aunque no soy vuestro padre, pero el amor os ha engendrado, a algunos
permitido. Volved a desnudaros de vuestras hojas de higuera y el Padre os vestirá de pieles de Cordero.
3
Hojas de higuera
Algunos casi descubrieron en parte estructuras humanas, estructuras internas, leyes naturales, leyes físicas,
y queriendo explicarlo todo y descartar al Creador, acusando a los que, como yo, creemos, no se dieron
cuenta de que las mismas leyes que dicen descubrir y que usan para descartar y abusar, hablan por sí mismas
de una disposición en todo para cumplir un propósito, gracias a Dios, decimos, eterno, quiérase o no. El
propósito absoluto tan sólo puede ser eterno. La palabra "Dios" podría sonarles como una verdad supuesta,
introducida a ciegas sin fundamento alguno; podría sonarles, pero estoy hablando de la revelación misma de la
Esencia del Ser Divino, la Vida Divina en Sí, Dios, que se conoce siendo Él, recibiendo nosotros de la Fuente
directa y a voluntad de ésta, el misterio del ser. La existencia nuestra sigue un proceso que revela a la
esencia original, y tal esencia proviene como creación de Otra Esencia, Divina, que es eterna, pero que se
muestra en el tiempo y la historia, porque para eso fueron permitidos el tiempo y la historia. ¡Oh matrimonio
glorioso del Creador y Su obra!; el camino del amor.
4
13
Propósito
La vida misma trae un propósito, ser como es, abrirse como una flor, según la libertad del Eterno, según lo
que ha predestinado libremente, lo cual es un matrimonio también con seres creados libres. Libertad Divina es
omnipotencia, y omnipotencia es Ser Divino y Eterno. Su naturaleza tuvo el propósito de Su revelación,
declarar Su atributo, simbolizado en la flor que se abre para mostrar lo que era. Y era lo que desde siempre
fue en la naturaleza y libertad de Su Ser eterno que es amor. ¿No veis que Dios llegó primero? Hermanos
filósofos, razón tenía y tiene Dios cuando dijo a Moisés: "Yo soy el que soy"1. Razón tendrá siempre Dios por
ser Dios, por ser omnipotente y libre, dueño de todo; Él mismo es la razón final de todas las cosas. Él es libre
y es libre porque es, sin barreras y sin límites, y es además plenitud de amor. Nos dijo que quiso manifestarse
en carne2 y mucho más. ¿Verdad que sí, vosotros que también le conocéis? Y yo le creo, le creo, me regaló
Su fe; Él mismo se me dio porque es amor. He allí la Vida. ¿Saben quién es? ¡Jesús Cristo! La evidencia es
Él mismo.
5
Evidencia
La evidencia es la Esencia Divina demostrada detrás de las existencias creadas, y también lo es la
revelación histórica. Y he aquí que la libertad otorgada a las existencias creadas sirve al propósito de la gloria
de la esencia Divina. La soberanía de la Esencia Divina está en Su ser y en Su permitir. ¿Tienes permiso? da
la gloria al Ser Divino y Eterno, porque quien dio el permiso es libre y dueño para quitarlo.
6
Propósito de la libertad
El propósito de la libertad es la gloria de Dios. Para ese fin se nos dio capacidad de elegir.
1 Éxodo 3:14.
2 Isaías 7:14; 9:6; 35:4-6; 40:3; Jeremías 23:5,6; Ezequiel 1:26-28; Zacarías 9:9; 11:4,12,13; 14:3,4; Malaquías 3:1; Mateo 1:18-23; 28:16-20; Juan 1:1-3,14,18; 5:25-29; 8:19,58; 9:35-38; 10:30-38;
12:37-41; 14:9-11; 17:1-5,24; 20:28; Romanos 9:5; 2 Corintios 4:4,6; Filipenses 2:5-11; Colosenses 2:8-10; 1 Timoteo 3:16; 6:14-16; Tito 2:13; Hebreos 1:1-13; 2 Pedro 1:1; 1 Juan 1:1-3; 5:20;
Apocalipsis 1:8.
14 Aforismos y Reflexiones
7
Gloria
La gloria de Dios es la expresión y recompensa de Su propio Ser. La excelencia revelada del Ser Divino le
devuelve Su reposo eterno. El reposo es el trono de la verdadera gloria. He allí el amor, el matrimonio por el
Espíritu, del Padre y el Hijo.
8
Servicio
La existencia creada está al servicio de Aquel que tiene Esencia Divina; así, la libertad de la existencia
creada está al servicio de la libertad de Aquel que tiene Esencia Divina. Cuando la libertad de la existencia
creada escoge el propósito de la libertad de Aquel que tiene Esencia Divina, el amor eterno se consuma y la
existencia creada recibe el don de la vida eterna de Aquel que tiene Esencia Divina. Es la Esencia Divina
revelada tras la existencia creada la evidencia del Ser Eterno de Dios y la verdadera ciencia, la revelación
objetiva del Dios Transcendental y Personal, el hallazgo humano. Cuando la libertad de la existencia creada se
rehúsa al propósito de la libertad de Aquel que tiene Esencia Divina, se suicida; era solamente un permiso. La
soberanía de Aquel que tiene Esencia Divina detenta el derecho de juicio. Su juicio revela a la esencia de
Dios, y Su naturaleza. La libertad de la existencia creada está sujeta al juicio puesto que sirve al propósito de
Aquel que tiene Esencia Divina. La elección de la existencia creada le somete al veredicto que revela la
esencia y la naturaleza divinas.
9
El permiso
El propósito del permiso es, pues, la revelación del juicio que revela a Aquel que tiene Esencia Divina, Su
esencia y naturaleza. Ese es el porqué y el para qué de la historia. Cuando Aquel que tiene naturaleza Divina
se case con la existencia creada que aceptó Su propósito, el carácter de Aquel que tiene Esencia Divina será
revelado completa y definitivamente, y el juicio de la historia llegará. La historia que en su permiso transcurrió
contraria al carácter de la naturaleza de Aquel que tiene Esencia Divina, perderá el sustento de su continuidad.
La historia que haya escogido servir al supremo propósito de Aquel que tiene Esencia Divina, y en cuya
existencia pudo ser revelado el carácter de Dios, no pasará al abismo, sino que se realizará y se asentará para
Testimonio esencialista 15
siempre. Es el camino de introducción de la economía del reino de Dios, cumbre de la historia, propósito de
Aquel que tiene Esencia Divina y que es Todopoderoso, quien es el que es, y sustenta de Sí Su propia
voluntad. La historia rebelde a Aquel que tiene Esencia Divina se suicidará; su permiso le será quitado. El
suicidio de la historia es la revelación del justo juicio de Aquel que tiene Esencia Divina y libertad absoluta, el
cual no se doblegará en Su soberanía innata. Lo eterno es irrevocable y el propósito de Aquel que tiene
Esencia Divina es tan eterno como Su Ser que respira en Su revelación. La historia se doblegará al propósito
de Aquel que tiene Esencia Divina el cual le permitió su curso. La economía de Dios es irrevocable. Un reino
de amor tomará el dominio de los siglos. Su fundamento ya está puesto. Aquel que tiene Esencia Divina se ha
y lo ha declarado, y lo testificamos. Y se llamó Jesús Cristo. Su vida en Su palabra lo traerá todo a
cumplimiento.
10
Gracia
La existencia creada no produce verdadera vida; solamente la busca y la acepta o la rechaza en sus
diversas oportunidades. Lo que existe lo hace por el permiso de la voluntad de Aquel que tiene Esencia Divina
quien le sustenta. Aquel que tiene Esencia Divina puede permitirle a la existencia creada la oportunidad de
aceptarle o rechazarle. La elección de la existencia creada tiene oportunidad para que sirva al propósito del
permiso que le fue concedido por Aquel que tiene Esencia Divina; propósito que es la gloria de Su gracia en el
júbilo del eterno Ser, que es amor. El juicio revelará Su gracia.
11
Angustia
La angustia es el abismo que percibe la existencia creada alejada de Aquel que tiene Esencia Divina. Aquel
que tiene Esencia Divina no se angustia de la misma manera porque reposa en Sí. La existencia personal
creada se angustia porque su reposo se fundamenta en Aquel que tiene Esencia Divina y que le sustenta y del
cual debe hacer la elección correcta, la cual debe estar casada con Aquel y Su propósito de revelación;
revelación divina de aquel que mantiene a la existencia creada en ser. He allí la responsabilidad concedida a
la existencia personal creada. La angustia es, pues, un estado resultante de la elección de la existenciapersonal creada cuando se niega a reposar en la soberanía, revelación y gracia del Ser Divino. La revelación
divina es responsabilidad de Dios. El matrimonio es la afinidad y semejanza, el reposo del hallazgo. El
divorcio angustia, refiriéndome en este aforismo a la angustia existencial específicamente. Aquel que tiene
Esencia Divina y es Soberano, no se angustia de la misma manera porque se desenvuelve a satisfacción de
Su libre propósito; y tampoco angustia a la existencia personal creada que le escoge, porque ésta llega a
disfrutar y manifestar el cumplimiento mismo del reposo de Aquel que tiene Esencia Divina. La existencia
creada cumple su propósito y es hallada cuando vive el reposo de Aquel que tiene Esencia Divina, el cual se lo
otorga de sí. He allí las Bodas del Cordero3. De otro modo la existencia personal creada está perdida.
12
Intento
3 Apocalipsis 19:9; 21:2,9; 22:17; Efesios 5:30-32; 2 Corintios 11:2.

La existencia creada no tiene derecho absoluto de independencia absoluta ni de propósito absoluto
suficiente en sí; es decir, sus intentos le serán huecos y sus logros vanos y vacíos en cuanto no se halle en
comunión con Aquel que tiene Esencia Divina y le sustenta en ser; y en cuanto no se halle también en
comunión de propósito con Dios, hallando el propósito divino para ella. Fue dispuesta para tal efecto su
estructura funcional. La existencia creada, por sí sola no tiene derecho absoluto para una independencia
absoluta que le permita un propósito absoluto absolutamente original y absolutamente permanente. La
existencia personal creada sólo tiene derecho a buscar su propósito. Sus intentos son según sus oportunidades.
Aquel que tiene Esencia Divina se brinda a la existencia personal creada cuando ésta le recibe
brindándose a su vez a Dios. Aquel que tiene Esencia Divina conoció a la existencia personal creada desde
tiempos eternos y la permitió entre otras cosas para revelar también el atributo de Su justicia. El atributo
depende, pues, de la cualidad del que lo posee. Aquel que tiene Esencia Divina le dio vida desde la nada a la
existencia creada, dentro de Su propósito eterno. El tiempo y la historia demostrarán al fin el amor divino. El
permiso a la existencia creada que perderá su permiso de continuidad y será sometida a juicio y veredicto,
tiene el propósito de revelar el rasgo completo del carácter y naturaleza divinos. El abismo será el fin de lo
que tuvo principio y se desvinculó de Dios; es decir, el fin de la existencia personal creada que no quiso recibir
el don de la vida eterna otorgada por Aquel que tiene Esencia Divina. Para lograr eternidad es necesario ser
preconocidos de Dios y escogidos antes de la fundación del mundo, pues sólo Dios no tuvo principio y es
eternamente como es. Somos atribuídos a Dios en el sentido de preconocidos y predestinados para Él. Hay,
pues, dos clases de existencias personales creadas y la cosa en sí. Una, que hallará el auténtico bien y que
servirá para que sea mejormente revelado lo que la esencia y la naturaleza divinas son en sí mismas. Esta
existencia permanecerá eternamente realizada. La otra, aquella que escogió el mal, cuya oportunidad le fue
dada para mostrar también lo que la esencia y la naturaleza divinas no admiten en su seno; o sea, lo que Dios
reprueba en su libertad.
Pero fue permitida temporalmente esta otra clase de existencias y sus ejercicios que escogieron
definitivamente el mal, para claridad de la revelación divina cuando muestre el poder de Su sentencia. Mas
cumplido este propósito, el mal volverá a la nada de donde fue permitido, y el maligno irá al abismo, pues no
fueron aceptos en el reposo del Ser eterno de Dios como expresión de cualidad eterna. He allí el misterio del
bien y del mal, y de Aquel que verdaderamente está más allá, el árbol de la vida y la inocencia original4.
4 Génesis 2:9,16,17; 3:22; Apocalipsis 2:7; 22:2,14.

La cosa en sí, que no tiene ningún nivel de determinación propia, puede ser instrumento asociado a uno u
otro fin. Al fin de cuentas servirá al Responsable Final del universo.
13
Cualidad
Hay, pues, entonces, cualidad eterna y cualidad finita; esta última es meramente temporal; es decir, tuvo
principio y tendrá fin, pues sólo es permitida para mostrar lo que la cualidad eterna no acepta, y que reprueba
en su perfección cibernética que es amor, el eterno matrimonio. No obstante, la cualidad finita es desafiada a
perfeccionarse gradualmente en unión a la cualidad eterna.
14
Disposición de la estructura funcional
La estructura funcional de las personas creadas, la cual registra la angustia, está dispuesta para detectar la
falta de sustento en el sentido de apoyo por aprobación, el abismo, y así revelar el valor de Aquel que sustenta
y los valores de la esencia y naturaleza divinas. Lo natural es la tipificación de esto. Por ejemplo: el niño llora
cuando siente la ausencia de aquella que le proporciona satisfacción a sus necesidades. Ese es el camino
normal. Otro recurso es un mecanismo de defensa que esconde la necesidad. Esconderse y huir es el caso de
tantos filósofos, psicólogos, poetas, de tantos hombres. Hay una necesidad en la existencia y esa es de
acuerdo al propósito para el cual llegó a escena. La existencia no vino para intentar perennemente un
propósito absolutamente nuevo, sino para descubrir el propósito eterno e irrevocable de Dios, y pronunciarse
libremente acerca de Él. Hijitos, esta es la victoria: yo le digo amén a la boda. Mi corazón es un altar. ¡Dios
mio, gracias por ti!.
15
Legitimidad

El camino recorrido por Aquel que tiene Esencia Divina siempre es legítimo, porque su legitimidad descansa
en la soberanía y cualidad de Su ser eterno, y su derecho sobre lo que no es y sobre lo que crea. La nada no
tiene derechos. La legitimidad del camino de la existencia creada depende, en cambio, de que se convierta
libremente y por la gracia divina en canal de revelación del carácter soberano de la naturaleza y esencia
divinas a través de la existencia creada misma después de la elección libre por parte de esta existencia. El
juicio por parte de Dios decreta ilegítimo e ilegal a todo aquello que no se ajusta a Su propósito de revelarse
con ella, aunque tal desajuste en nada modifica Su propósito, y siempre servirá de una u otra manera a él,
pues se revelará aun a pesar de la existencia creada. Y lo que Dios decreta ilegítimo es realmente ilegítimo
porque la nada no tiene derechos. El derecho de lo permitido está sujeto a Aquel que lo permitió.
16
La naturaleza de la esencia divina como ley
La ley de la esencia divina es Su propia naturaleza y carácter, Su ser eterno en cuanto tal, perfecto en sí
mismo, autosuficiente.
17
La respiración del Ser eterno
Mañana terminará el futuro y comenzará el presente para la existencia creada, aunque el presente no
comienza y el futuro ¿cuando llegará para Dios? El futuro es como el pasado eterno por revelar a las
personas creadas, la respiración del Ser eterno, el júbilo de Su respirar. El futuro y el pasado se están
casando en el presente de Dios. "Jesús Cristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos"5 y ahora respira en la
revelación de Sí mismo. Resurrección es la victoria de la esencia divina sobre la existencia creada.
5 Hebreos 13:8.

18
Origen y propósito
Dios, según el propósito eterno, origina a la existencia creada; y el Divino Orígen Eterno le da su propósito.
¿Quién empañará Tu gloria, oh Señor? ¡Porque Tú eres el Único y llenas al todo que has podido.
19
La honestidad
Y ¿qué es la honestidad? es el camino de Dios en Su naturaleza, carácter y esencia.
20
El derecho
El derecho es la ley de Dios según Su carácter, naturaleza y esencia, en cuanto tal, cuya legitimidad
descansa en la eternidad de estas que le sustentan y que no pueden ser juzgadas, porque no hay sentencia
de muerte contra la perfecta vida eterna.
21
El absurdo
El absurdo acontece cuando la existencia creada desconoce el propósito divino y su ley. Esto lleva en sí la
semilla de la anarquía, la negación del derecho, y es la muerte misma, el caer al abismo, lo cual es el juicio
manifiesto del soberano Dios contra la existencia creada que le desconoce. Testificamos que existe juramento
de que toda rodilla se doblegará y toda lengua confesará el nombre de Dios6. ¡Jesús Cristo es el Señor!.
6 Isaías 45:23; Filipenses 2:10,11; Romanos 14:11.

22
El valor
El valor se mide por la necesidad, y la necesidad por el propósito, y el propósito por la cualidad, y la cualidad
por la soberanía, y la soberanía por la autosuficiencia, y la autosuficiencia por la eternidad, y la eternidad por la
evidencia, y la evidencia por la revelación, y la revelación por la voluntad de Dios, Aquel que tiene Esencia
Divina.
23
Fundamento del derecho
La voluntad divina, por el conocimiento pleno de sí misma, según Su carácter, naturaleza y esencia,
determina el valor de Su propia revelación. La revelación decide cuanta es la evidencia. La evidencia testifica
de la eternidad. La eternidad demuestra la autosuficiencia. La autosuficiencia vindica la soberanía. La soberanía
imparte la cualidad. La cualidad traza el propósito. El propósito dispone la necesidad. Y la necesidad
ordena los valores. He allí el fundamento del derecho y la fuente del juicio y la justicia. He allí la denuncia del
engaño y la perversión, y su sentencia. La revelación y vindicación de los valores es el establecimiento de la
justicia. El para qué de la historia es revelar los valores. Revelar no es sólo declarar sino consumar el misterio
de Dios, la expresión de Su atributo pleno; demostrar el gobierno del universo.
24
Propósito de la necesidad
Aquello que satisface la necesidad más profunda es lo más valioso. La necesidad más profunda es por la
esencia, naturaleza y carácter de la Deidad. Hay una disposición en todo para reconocer la necesidad. Hay
diversas necesidades; cuando éstas van siendo satisfechas, se descubren otras más profundas. Esa
disposición en la estructura funcional de todas las cosas muestra un propósito. Cada necesidad sirve a un
propósito y hay necesidades mayores y menores. Por ejemplo: la sed mide el valor del agua. El propósito de la
sed mide el valor de la sed. ¿Anhelo tan sólo refrescarme o busco urgentemente sobrevivir? El agua esvalorada según la sed y la sed según sea para sobrevivir o no. Sobrevivir importa según sea la cualidad de la
vida. Si la vida tiene cualidad, se hace importante sobrevivir. Por eso estáis buscando siempre un canal para
realizaros, para daros sentido, y si no podéis hallarlo, experimentáis náusea7, aunque intentáis disfrazarla con
"compromisos" atenuantes. La importancia de sobrevivir depende de la cualidad de la vida; y la cualidad de la
vida depende de quien le imparte esa cualidad y la sustenta. Hay distintas cualidades y por lo tanto distintas
clases de vidas para preservar y para las cuales sobrevivir. La exaltación y la depresión lo denuncian. Según
sea la cualidad de esa vida tiene o no tiene valor, y es mayor o menor en el derecho. Citemos algunos
ejemplos de estos niveles de cualidad: hay nivel material mecánico, físico-químico, y hay vida biológica, vida
psíquica, vida espiritual, Vida Eterna. Vale más aquella que puede mantenerse por sí sola que aquella que
debe ser mantenida. Aquella que puede sufrir daño o que está a merced de voluntades ajenas, vale menos,
pues no tiene seguridad y reposo y su nivel depende del origen. La seguridad y reposo ontológicos están en la
omnipotencia, omnisciencia y omnipresencia absolutos, o bajo Su refugio; lo masculino y lo femenino
ontológico, sus disposiciones. Lo eterno tiene más valor que lo temporal. Así, las circunstancias con respecto a
lo eterno tienen más valor y son más importantes que las circunstancias con respecto a lo temporal. El marco
trascendente es más importante que el marco meramente positivista8. Prima lo trascendente sobre lo
superfluo. Es primordial ubicarse dentro de lo eterno antes que dentro de lo temporal. Y entre lo temporal es
más importante ubicarse dentro de lo espiritual antes que dentro de lo psíquico, biológico y material. Lo
material está al servicio de lo biológico, y esto al servicio de lo psíquico, y esto al servicio de lo espiritual, y
esto al servicio de lo divino y eterno. Lo superior controla y usufructúa lo inferior. Fue lo eterno lo que dispuso
lo temporal y por lo tanto puede controlarlo. He allí el fundamento del milagro: la soberanía del ser Divino
sobre las circunstancias. He allí también el permiso a las ciencias. El milagro es la libertad creadora del Ser
Divino para operar sin límites en toda dirección. Es legítimo modificar lo espiritual neto en servicio de lo eterno,
porque lo eterno tiene autoridad sobre lo espiritual y demás. Y legítimo es en esta secuencia también modificar
lo psíquico neto en servicio de lo espiritual, y así continúa lo síquico sobre lo biológico neto, y lo biológico
sobre lo material neto. El derecho supremo de autoridad y supervisión está sobre lo eterno, y así desciende la
jerarquía de autoridad delegada sobre las escalas de lo intermedio hacia lo menor. Quien sale de debajo de
autoridad pierde su respaldo. De modo que el derecho de lo biológico sobre lo material está bajo la autoridad y
7 Alusión a la novela y filosofía existencialista atea de Jean Paul Sartre.
8 Alusión a la filosofía llamada positivista, principalmente de A. Comte y Stuart Mill, continuada por el Círculo de Viena y la escuela de Karl Popper.

supervisión de lo psíquico. Y el derecho de lo psíquico sobre lo biológico-material está bajo la autoridad y
supervisión de lo espiritual. Y el derecho de lo espiritual sobre lo psíquico-biológico-material está bajo la
autoridad y supervisión del Eterno, de quien brota el juicio según el propósito divino en Su naturaleza, esencia
y carácter libre y soberano, todopoderoso, quien es quien ha determinado las escalas de los seres. Cuando
hay competencia dentro de un mismo nivel de valores, vence lo más próximo al otro nivel superior.
25
Lo religioso
Lo religioso no necesariamente trata de lo eterno, pues hay religiones espirituales, psíquicas, biologistas y
materialistas. La única religión o cobertura verdadera es la personalidad Misma de Dios revelada; y este es
Jesús Cristo.
26
Hacia el Satisfactor
El propósito en las necesidades es, pues, enseñar a reconocer la necesidad más profunda y encaminar
hacia el Satisfactor y descubrir el valor.
27
El deber
El deber nace desde Dios, de Su naturaleza y de Su propósito. Es deber aquello que es camino de Dios en
Su esencia, naturaleza, carácter y propósito. Dios decreta el deber según Su propósito; traza su recorrido. Y
del deber viene el mandamiento, la moral y el juicio. Esta es la opción para la elección de las existencias
personales creadas en la libertad relativa otorgada a éstas. Dios escogió Su camino y de allí resultó el deber.
Las existencias personales creadas fueron traídas a la escena y enfrentadas al deber y al juicio. El propósito
del deber es la justicia de la naturaleza divina. La justicia de Su naturaleza es Su amor. Sus mandamientos
son el camino externo del amor y la moral es su expresión. La anarquía es el desconocimiento del deber. El
deber es según el valor. Cuando el valor se desconoce, se desconoce el deber. El ajuste de los valores por su
fundamento delineará los deberes y de allí surgirá el mandamiento y su sentencia: la bendición o la maldición.

Esto, para el logro del propósito del eterno Dios. Es la actividad del Ser Divino. El Dios eterno otorgó distintas
libertades a las existencias personales creadas para que éstas puedan evaluar el propósito y el camino de
Dios, y entonces aceptarlo o rechazarlo. Dios ha conocido eternamente la cualidad del anhelo de las
existencias personales creadas, en la libertad de estas, y les ha concedido revelación en distintas medidas.
Medidas soberanas y justas, preconociendo la cualidad del anhelo, y según el propósito divino de Aquel que
todo lo conoce y es libre para crear cualquier tipo de existencia, aun en la medida de Su propia imagen y
semejanza para contener y expresar Su estatura según Su voluntad. Y fue el Hombre la escogida de Dios.
28
Matrimonio
Matrimonio y divorcio, en su develación, la de su misterio, es elección o reprobación por parte de Dios; el
camino de Dios revelado, Su exquisito Ser, el amor y la justicia, por lo tanto la paz, el reposo y la seguridad. La
estructura funcional humana lo registra como suprema felicidad; el camino de la vida, el secreto del Eterno, el
fundamento concomitante de Su trono.
29
Concesión
Distintas concesiones de Dios a la existencia creada fueron dadas para revelar en el juicio las multiformes
gamas de la sabiduría y excelencia del amor eterno y de la naturaleza y esencia divinas, que se enseñan y
comparten a partir del juicio en forma plena. Su amor es Su justicia. Si la existencia creada no recibe el fiat de
Aquel que tiene Esencia Divina, ¿cómo se sustentará? La justa retribución restituye y redime la expresión del
atributo pleno revelando el carácter fiel y completo de la naturaleza divina.
30
Retribución
Retribución es recoger exactamente lo sembrado; lo cual es según la ley de Dios que otorgó la libertad.
Retribución es enfrentarse a sí mismo, lo que refleja el espejo, para gloria y reposo, gracias a la gracia
Testimonio esencialista 25
coadjutora, o para confusión y vergüenza, según la justicia, que es amor y en el juicio dice al condenado: no
apruebo tu locura y tu monstruosidad, tu lejanía de mí. Si no me recibiste cerca como gracia, me tendrás
contigo como justicia que resiste a tu enajenación.
31
Reflejo
Confusión y vergüenza son la disposición que refleja frente a la existencia creada la deformación y
perversión de su elección ante el llamado y propósito de Dios. El derecho de Dios es legítimo, y la existencia
creada ha sido dispuesta para reflejar aquello a que se enfoca, su actitud frente a Dios. De esta manera Dios
quiso obrar Su libertad, eligiendo también y reprobando, revelando Su propia naturaleza. Esto ha sido así de
Dios conocido aún antes de venir a la prueba cada existencia personal creada. Dios es omnisciente y a todo
permite lo que es; tomó sobre sí la responsabilidad del universo y la responsabilidad de la redención que le
revelará plenamente.
Para esto permitió temporalmente el mal de sus criaturas al otorgar la libertad de rechazarle, a la naturaleza
de Su esencia. Y fue otorgada la libertad para el ejercicio divino de la gloria de Su gracia, misericordia, justicia
y poder, etc. Si la existencia creada se casa con la Divinidad, la estructura funcional de aquella reflejará la
gloria de Dios permanentemente. Pero si la existencia creada da las espaldas a Dios, solo podrá ser
divorciada por infidelidad y abandono; su permiso le será quitado al término de la prueba y ante el veredicto de
la sentencia, puesto que no sirvió al propósito único y legítimo del Creador; y además fue esa la propia
elección de la existencia creada. También, por causa de su mal, no puede ser dejada libre. La estructura
funcional de tal existencia réproba reflejará angustia, confusión y vergüenza en su descenso abismal, después
de enfrentarse consigo misma y reconocer su propia elección de separarse de Aquel que tiene Esencia Divina
durante el camino de su permiso.
32
Contrato
Dios y cada existencia personal creada se encontrarán en el tribunal. Matrimonio o divorcio. Los dos
cónyuges firmarán el contrato mutuo. Así lo quiso Dios. La existencia personal creada, aunque no hubiese
26 Aforismos y Reflexiones
querido que se tratase de un pacto, de una alianza, de un contrato, llevará sobre sí las consecuencias. Consecuencia
es el obstáculo al libertinaje de la existencia personal creada, y es el triunfo de la esencialidad que
viene del Ser Divino; triunfo, porque se trata de la evidencia revelada. Obstáculo, porque ya se encontró la
cosa hecha.
33
Angustia, confusión y vergüenza
La angustia se debe al vacío causado por la ausencia progresiva de apoyo y aprobación. Luego la existencia
angustiada será condenada. La confusión se debe a la incapacidad para disponer un completo orden universal
permanente, sin el concurso de Dios, pues sin Él, no puede la existencia autosustentarse, y para estar en
comunión con Dios debe aceptar Su naturaleza y carácter eterno, lo cual es el matrimonio propuesto. La
enorme diferencia de naturalezas, la divina y la réproba, comparadas, dan lugar a la horrible vergüenza; el
espejo señala la horrenda deslealtad y miseria. La vergüenza es el desagradable reconocimiento de sí mismo
en una simple condición de permiso y prueba, ante la cual se ha salido reprobado.
34
Oportunidad
La oportunidad es una situación dispuesta por Dios para el ejercicio de la elección en la existencia creada
con miras al juicio y al galardón.
35
Validez
El valor absoluto no es una decisión de la mera existencia personal creada; y el valor relativo, supuesto en el
albedrío, no tiene validez permanente. ¿Quién te convirtió en hombre, o en piedra, o en arbusto? Dímelo,
existencia. Muchacho, ¿por qué no fuiste primero un paisaje y por qué aguantas las leyes naturales? ¿Por qué
quieres descubrir como calmar un dolor de cabeza? Dímelo existencia, ¿por qué? o yo te diré entonces denuevo quien es el Rey. Pero si creemos en Dios por Cristo, podríamos decir la palabra en Su nombre y aceptar
la subsistencia de lo pedido.
36
Incapacidad
La necesidad es la evidencia de la incapacidad de la existencia creada para dominar lo eterno. Negar la
necesidad no es válido, porque se la reconoce huyendo. Y enfrentarla es reconocerla. Cuando la oportunidad
para la existencia creada termine, se evidenciará definitivamente la necesidad. Negar a Dios demanda una
prueba eterna. El solo comienzo te destituye. La oportunidad presentada a la voluntad de la existencia creada
para intentar una transmutación de los valores9 es una oportunidad a la fidelidad de la futura esposa; y es
también una prueba de la realidad de Dios que tiene derecho a regocijarse en Su poder, pues suya es ineludiblemente
la rúbrica del más fuerte.
37
Prueba
La honestidad, la lealtad y la integridad prueban la soberanía de Dios que las concedió. Esa presencia
testifica de la disposición de una estructura funcional, anuncian su propósito.
38
La prudencia y la locura
9Alusión a Friedrich Nietzsche, especialmente en su libro "La Voluntad de Dominio".

La fidelidad resulta de reconocer el origen de la voluntad en la existencia personal creada como permiso y
don de Dios. El vértigo ante un libertinaje fatal que intenta establecer sus propios valores10, es prueba de la
realidad del que dio la oportunidad y estableció una estructura funcional total. Intentar negar que se trata de
una oportunidad de parte de Dios es deshonesto sin una prueba eterna. La prudencia, en la sabia esperanza
en la revelación de Dios, es más sabia que la locura de la aventura de un libertinaje ilegítimo e inmoral que no
tiene ni posibilidades válidas para negar a Dios. Ni la historia bastará para justificar la rebelión y el
desconocimiento. Pero los subjetivos juicios humanos sobre Dios, como sobre objeto, volverán sobre el sujeto
humano crítico como sobre a un objeto a su vez.
39
La sabiduría
Y si la prudencia es sabia, ¿cuánto más sabia es la evidencia de la verdadera revelación histórica de Dios?
¡Jesús Cristo! He allí al verdadero superhombre11.
40
Veredicto
Verse obligado a aceptar el vértigo y el eterno retorno de sus propios valores diferentes a los que ya son
cosecha eterna de reposo12, descalifica a la voluntad de dominio a partir de la existencia creada como fuente
original de valores. Sólo puede serlo de antivalores por los cuales debe someterse a su consecuencia. Tan
sólo le queda el camino a la existencia personal creada y réproba por su propia elección, justificar su
resignación con la locura; y eso se llama castigo, una vez perdido el control. Quien no acepta el amor esencial
divino, queda convertido en juguete del caos. El amor, en su libre responsabilidad, crucificó al caos y le
devolverá a la nada. Verse, pues, obligado a aceptar el vértigo y el eterno retorno o cosecha de los propios
antivalores, ajenos a los absolutos de Dios, es someterse aun a regañadientes al veredicto de la ley divina:
10 Una vez más, esta es otra alusión a la filosofía nietzscheana.
11 De nuevo se alude a Nietzsche y a su filosofía del superhombre, pero contradiciendo diametralmente su concepto de superhombre y aplicándolo a Jesús Cristo, que a diferencia de Nietzsche que
intentaba establecer por sí mismo sus propios valores, Jesús Cristo honró al Padre siendo libremente Uno con Sus valores.
12 Continúan las alusiones a la filosofía de Nietzsche que hablaba del vértigo y que entre sus últimos libros tiene uno titulado precisamente "El Eterno Retorno".

cosechar lo que se siembra13. La rebeldía tuvo principio y entonces tendrá fin. Pero ¡Jesús Cristo es el Primero
y el Último!.
13 Gálatas 6:7: "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará".

41
La espada del querubín
El amor es esencial; la angustia es existencial; y la victoria del amor es terminar esa angustia con la
participación de su propio reposo. He allí el sublime amor de Dios. Escoger el castigo y no llamarle castigo es
vender la primogenitura por un plato de lentejas, como hizo Esaú14. La primogenitura es la felicidad eterna en
Dios mismo, el hallazgo. Y adorar es la completa expresión de la realización, y aun el cumplimiento del arte, su
meta. Vender la primogenitura es la obstinada naturaleza del padre de mentira15 que no tiene redención. No es
tolerancia lo que necesita el tal, sino la virginidad del fuego del que posee la soberanía eterna: El Primero. Y
Aquel que creó hará lo que bien le parezca y afirmará Su soberanía para siempre. De los réprobos no habrá
más memoria, pues si hubo principio, habrá fin, y ese es para los réprobos el abismo. ¿Quién es el que vence?
el que cree que Jesús es el Hijo de Dios, el Cristo, el Verbo de Dios encarnado, el Salvador del mundo16.
Matrimonio con la eterna Deidad es el verdadero superhombre, el Hombre redimido. Ser capaces por
semejanza y en la gracia divina de permanecer en el amor divino con que fuimos amados desde antes de la
fundación del mundo; he allí la victoria, la revelación de los atributos de Dios, la redención del Hombre que es
imagen y semejanza de Dios. He allí el verdaderamente más fuerte: Aquel que dispuso el abismo para los
réprobos. ¿Cómo escaparán de verlo? Descubrirlo es un permiso. Mas la Roca Eterna, Jesús Cristo, es el
verdadero superhombre, la reivindicación de los humildes, la eternidad de la naturaleza fiel de Dios. ¿Valores
absolutos? Sí, el carácter de Dios.
42
Ceguera
-------------14 Génesis 25:27-34; Hebreos 12:16,17.
15 Juan 8:42-44.
16 1 Juan 5;5; Mateo 16:16-18; Romanos 10:9.
La ignorancia de la disposición de las cosas ciega los ojos ante la evidencia; la ignorancia muchas veces
voluntaria. La voluntad de la existencia creada es un permiso. Tropezar con la evidencia y luego salir a
"buscar", es huir en forma deshonesta. Negar la evidencia es deshonesto. Dudar de la evidencia sin
comprometerse a ponerla a prueba es deshonesto. La revelación divina es una evidencia histórica y
reconocerla es un deber humano y científico. Llamarla ilusión sin presentar una prueba eterna es una osadía y
una temeridad culpable. La osadía es también un acto de envidia. La envidia es el "remedio" de los frustrados.
Envidiar la posición de Dios es un reconocimiento tácito y a su pesar de los valores absolutos sin causa
aborrecidos17. El orgullo y la soberbia, la rebeldía y la terquedad, se ven obligados a testificar de la Humildad
que les resiste. Y si es real el dolor, ¿cuánto más el gozo? La victoria es un Cordero inmolado desde tiempos
eternos, mas resucitado cual un León. La eterna firmeza de los humildes se compadece aun del que no quiere
ser compadecido y del que quiere ser juzgado. Aquel que puede compadecerse y aun olvidar, anulará el poder
de los insultos. Insulto, ¿quién es el que te permitió? Aquel que podía ignorarte. Aquel que acepta ser juzgado
reconoce estar a los pies del Juez18. No es muerte la humildad, sino certeza de eternidad. "Los mansos
heredarán la tierra" 19. El amor tiene para los demás lo que estableció de sí.
43
Responsabilidad
La responsabilidad es la misma en la prudencia que en la aventura. La responsabilidad es la evidencia de un
tribunal de juicio, y éste la evidencia de los valores absolutos, la permanencia del Dios vivo, el Hermano
Mayor. ¡Inocencia! ¡inocencia!; tan sólo la inocencia heredará.
17 Alusión a las palabras de Jesús Cristo, según Juan 15:22-25. "22Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado. 23El que me aborrece
a mi, también a mi Padre aborrece. 24Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mi y a mi Padre. 25Pero esto es
para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron."
18 Alusiones a la posición de Nietzsche en su libro "El Anticristo".
19 Palabras de Jesús Cristo, según Mateo 5:5. Ver también Mateo 11:29.

44
Amén
Para transmutar los valores se demanda establecer una soberana disposición de todas las cosas y todos los
aspectos, y por lo tanto una total negación; y eso es la nada que no tiene derechos; pero la resurrección es el
verdadero superhombre; de nuevo Jesús Cristo. El intento de transmutación de los valores reconoce lo que
intenta transmutar. Ese intento se ve obligado a reconocer la soberanía del que estableció todo. El matrimonio,
no por resignación, sino por semejanza y gratitud mediante la revelación divina, el matrimonio, es la puerta
más leal. Matrimonio por semejanza y gratitud entre la naturaleza divina y la existencia creada, el amor, lo
masculino-femenino, el Creador y Su obra maestra, la costilla de Dios, la plenitud de Su atributo manifestado.
La Fuente original conquistó para siempre. Cuan frágil sería, pues entonces, intentar una transmutación. ¿Por
qué resignarse a la tentación? La tentación subyuga, pero el propósito de Dios comparte. Hace falta una
valiente decisión para vivir: casarse con la elección de Dios; decirle amén sobre el mismo fundamento de una
libertad que tiene la oportunidad temporal de intentar una transmutación. La vida está hecha.
45
Semejanza
¡Semejanza! ¡semejanza! Yo escuché un cántico y decía: ¡semejanza! No huyas avergonzado buscando
un lugar en el infierno. La sangre de Jesús Cristo pagó un precio. ¡Oh, semejanza! ¡mantener la semejanza!
¡redención!. ¿Qué edificarás, espejismo de evolución? ¿Dónde asentarás en el abismo tu morada?
¡Semejanza! ¡semejanza! dice el júbilo de la prole del Rey. Recobrar y mantener la semejanza es nuestra
resurrección. ¿Veis el rostro de Dios? Dios tiene rostro. Mirad como Su esposa le conoce en lo íntimo; mirad
como aprendió a sonreír como Él. El Responsable del universo se está casando con la inocencia; ¡callad!
¡Callad! ¡callad! ¡Callad y oíd el murmullo de Su amor!